Descubrir y auditar áreas, sectores, temas, que podrían ser problemáticos, es decir, detectar áreas críticas y prestar una especial atención a las mismas en nuestros planes de comunicación, monitorización, marketing, etc.
Hacer un especial seguimiento a aquellos clientes y usuarios que podamos considerar como potenciales amenazas por su actitud, porque sean trolls, porque su comportamiento denota una cierta tendencia a la crítica gratuita, etc.
Recordemos que una de las principales funciones de los medios sociales y de la monitorización, es mejorar nuestro negocio, pyme o empresa.
El Community Manager debe tener una actitud dialogante ya que un error que puede llevar a una empresa a una crisis de reputación por una contestación, un comentario poco acertado o inapropiado.
No pueden faltar contenidos de valor, que sean de interés y calidad, y que que haya una periodicidad en los mismos, para conseguir que sea más complicado que una mal comentario, una crítica, los supere en los buscadores.
Una vez detectado el problema es aconsejable no actuar de forma precipitada, no entrar en discusiones absurdas, no eliminar conversaciones ni comentarios sin un argumento válido de peso, como por ejemplo, lenguaje soez o falta de respeto a otros usuarios.
Una vez hemos detectado el problema y seguimos el protocolo adecuado, lo siguiente es realizar un exhaustivo análisis de la situación previa que la ha provocado, de la gestión durante la crisis y seguimiento de la misma hasta su resolución, para llegar a conclusiones que mejoren la estrategia.